Obstáculos para la asertividad
Los estilos de comunicación pueden ser pasivos (se acomoda, evita, suprime), agresivos (abusivo, dominante, forzador) o enérgicos (colaborador, integrador).
La asertividad es el mejor estilo para los directores de enfermería y el único que deben promover en su personal. Sin embargo, existen obstáculos que las enfermeras deben superar para conseguir la asertividad.
El obstáculo más generalizado es la socialización del rol del sexo femenino. Mientras que los hombres se caracterizan con frecuencia como agresivos, competitivos, independientes, objetivos, analíticos, orientados a la tarea, confiados, autodisciplinados y emocionalmente controlados, se supone que las mujeres son pasivas, dependientes, subjetivas, intuitivas, empáticas, sensibles, orientadas a las relaciones interpersonales, débiles, inconsistentes y emocionalmente inestables.
El proceso de socialización de la enfermería y la naturaleza de la enfermería son obstáculos adicionales.
Las enfermeras han sido socializadas en un papel subordinado. Se espera que cumplan las órdenes del médico y que sean profesionales, pero no reciben el mismo reembolso económico por su formación y sus responsabilidades. Se espera que las enfermeras formen parte del equipo de atención sanitaria, pero no se les permite tomar decisiones ni diseñar estrategias. Suelen mantenerse tan ocupadas que ignoran sus propios derechos.
Además de esos problemas de competencia entre los roles del hombre y la mujer, las enfermeras se enfrentan a problemas de relación entre mujeres. Los hombres son más competitivos con las mujeres que con otros hombres, y las mujeres son más competitivas con las mujeres que con los hombres. En consecuencia, los intentos de desarrollar sistemas de soporte para las enfermeras no suelen tener éxito. Por el contrario, es probable que surja el síndrome de la abeja reina y el de recogida de basura.
Análisis transaccional
El análisis transaccional es una técnica que puede ser utilizada por las enfermeras para analizar y comprender el comportamiento.
El análisis transaccional es una extensión de los conceptos freudianos mentales del ego y el superego, elementos de la psique que estimulan, monitorizan y controlan el comportamiento.
Estados del ego
El estado del ego padre controla y es la fuente de valores, opiniones, reglas, normas y conciencia social. Los dos tipos principales de estados del ego padre son el padre educador y el padre crítico.
- El padre educador guía, enseña, aconseja y suministra información sobre cómo actuar.
- El padre crítico prohíbe y suministra información de tipo «debe» y «no debe». El estado del ego padre es el resultado de tradiciones culturales, programación social y responsabilidades. Los juicios paternales proceden en gran parte de los padres naturales, los hermanos mayores, los maestros y otras figuras paternas.
El estado del ego niño está dominado por las emociones y es el estado de sentimiento. Es el estado de ego en el que las experiencias inmediatas desencadenan emociones fuertes. Las personas están en estado de ego niño cuando experimentan impulsos naturales infantiles, como alegría, regocijo y jovialidad, o ira, hostilidad y rabia.
El adulto es el estado del ego que monitoriza el comportamiento de uno mismo. Es un estado no emocional, reflexivo y solucionador de problemas. El estado del ego adulto recoge información, establece objetivos, compara alternativas, toma decisiones, planifica y comprueba la realidad. El estado del ego adulto es un estado no emocional en el que tiene lugar la toma de decisiones racionales.
Transacciones
Cuando las personas interactúan, participan como padre, niño o adulto. Una transacción o unidad de observación es un intercambio entre personas que consiste en, por lo menos, un estímulo y una respuesta.El análisis transaccional se realiza para identificar el estado del ego del participante y consta de tipos complementarios o cruzados. El principio básico del tipo complementario radica en que la respuesta al estímulo es predecible y esperada.
Las transacciones adulto-adulto son la manera en que se realizan muchas relaciones. Por ejemplo, una supervisora dice: «¿Hará usted el favor de darle al señor García la medicación que necesite antes de darle a la señora Fernández el medicamento de las 8 de la mañana?». Una enfermera le responde: «Sí, ya se que el señor García se está quejando de dolor por la intervención».
La interacción padre-padre es, con frecuencia, un intercambio de opiniones a corto plazo. Una enfermera le dice a otra: «Estas enfermeras recién graduadas no saben lo que tienen que hacer». La otra enfermera replica: «Ciertamente».
Las interacciones niño-niño suelen conllevar un intercambio emocional. En tanto que las dos partes se encuentran en un estado del ego de niño, son incapaces de pensar racionalmente y resolver problemas. La primera enfermera dice: «Acabo de darle a la señora Sánchez los medicamentos de las 8 de la mañana, y cuando fui a apuntarlos en la gráfica, usted había firmado como si se los hubiese dado. ¿Por qué no firma usted inmediatamente después de dar los medicamentos para evitar que repitamos la dosis?». La segunda enfermera responde: «¿Por qué no me dio la oportunidad de firmar antes de ir a dárselos usted otra vez?»Juegos de comunicación
Los juegos tienen un alto potencial de contacto o reconocimiento, pero el fruto suele ser negativo. Los juegos tienen pautas ocultas para evitar que tanto las personas como las organizaciones se conviertan en ganadoras.
Mientras juegan, las personas insisten en sus propias penas e inadecuaciones, cometen errores, ven a otros cometer errores, escurren el bulto y dejan de cumplir sus obligaciones.
Acusación a otros
- «Si no fuera por ti...» es un juego de acusación en el que las personas que se sienten incapaces acusan a otras de su incapacidad para progresar. Las personas que atribuyen su incapacidad de ser innovadoras a normas rígidas pueden temer sus propias capacidades creativas. «Si no fuera por...» es un indicio de este juego.
- «Vea lo que me ha hecho hacer» y «Usted me metió en esto» son juegos de acusación íntimamente relacionados. El jugador evita la responsabilidad mostrándose reivindicativo. Es habitual que los trabajadores acusen a los directivos de los problemas, y que los directores acusen a los trabajadores por errores o malas decisiones.
Ataque
Muchos juegos consisten en atacar a otros. El jugador a «Denigrar» busca defectos sin trascendencia ni importancia. En lugar de examinar los objetivos, el jugador se concentra en las minucias y las nulidades de errores triviales. Cualquier contacto positivo es descontado como un defecto. El juego de denigrar también incluye el argumento «sólo intentaba ayudarle»
- Las víctimas se muestran resentidas y pueden convertirse en perseguidoras jugando a «Ahora que te he cogido, llora». En este juego, el perseguidor espera a que la víctima cometa un error o hace que la víctima fracase.
- El «cazador de osos» suele engañar a alguien con el cebo de falsas promesas, y después deja que la trampa se cierre. Las organizaciones utilizan este juego en las prácticas de contratación, cuando ofrecen descripciones embellecidas del trabajo.
- La víctima del juego de «Acorralar» está en una situación de pérdida segura. Haga lo que haga, estará mal hecho. La mujer directora es condenada si se muestra agresiva, por considerarla no femenina, y también se la condena si no es agresiva, puesto que la agresividad es una cualidad deseada de la dirección.
- El «Acorralar» puede conducir al «Alboroto». El alboroto comienza muchas veces con un comentario crítico y origina un diálogo de ataque-defensa, quizás a gritos.
- El «Acoso» es un juego sexual. Una mujer puede usar ropa insinuante y moverse de forma provocativa. Cuando un hombre responde, ella le rechaza. Este juego crea problemas cuando hombres y mujeres trabajan juntos.
- En el juego «Deja que se peleen» una persona consigue que otras dos personas se enfrenten. Cuando una persona informa a otra de las cosas «malas» que un tercer individuo dice del segundo está provocando una pelea.
Autocompasión
Existen varias versiones del juego de autocompasión. Los jugadores de «Dame un puntapié» se menosprecian y expresan comentarios como «Me daría una patada por esto». Los jugadores del «Estúpido» coleccionan menosprecios a la propia inteligencia. Los líderes y los directores necesitan proporcionar retroalimentación inmediata y tomar medidas correctoras para prevenir el juego del «Estúpido».
- Los jugadores de «Pata de palo» utilizan una minusvalía física o social para evitar el trabajo. Se puede utilizar como fondo y como excusa para la falta de rendimiento. El directivo necesita establecer y mantener normas para minimizar este juego.
- Los líderes y directivos también juegan a «Pobre de mí». Los ejecutivos «Agobiados» trabajan mucho para mantener la sensación de estar bien. Los ejecutivos agobiados es probable que trabajen por las noches y los fines de semana para parecer competentes y seguros. Los sentimientos de «No estoy bien» se ocultan con un aspecto de encontrarse «superbien».
- El ejecutivo agobiado también puede participar en el juego de la «Bolsa del almuerzo». Los líderes y los directores pueden llevar comida en una bolsa de papel usada y comer en el despacho, en vez de almorzar con los compañeros. Esta técnica se puede emplear para hacer que otras personas se sientan culpables.
Posturas ante la vida
Las actitudes vitales son más permanentes que los estados del ego. Conforme los individuos maduran, realizan suposiciones sobre ellos mismos y sobre los demás. Se consideran a sí mismos como bien o mal, y consideran a los demás como bien o mal. Existen pues cuatro posturas posibles:
- «Yo estoy bien, tú estás bien»
- «Yo estoy bien, tú estás mal»
- «Yo estoy mal, tú estás bien»
- «Yo estoy mal, tú estás mal»
Disco rayado
El disco rayado es una técnica que utilizan los directivos para lograr un compromiso, por lo que indican lo que desean y permiten que las otras personas les hablen de lo que quieren hacer. Con la técnica del disco rayado, los directivos siguen repitiendo lo que desean:
- Directora: Espero que venga a trabajar a su hora.
- Enfermera: Pero yo soy una persona nocturna.
- Directora: Ahora le toca el turno de día y tiene que llegar a tiempo al trabajo.
- Enfermera: No. Entonces no vería nunca a mi marido.
- Directora: Está usted incluida en el turno de día, y espero que llegue a trabajar a su hora. Sin embargo, podríamos asignarla al turno de tarde permanentemente.
Banco de niebla
El banco de niebla es el acuerdo con la verdad, el acuerdo en principio o el acuerdo con las probabilidades, en lugar de negar las críticas, ponerse a la defensiva o contraatacar con críticas. Ayuda a desensibilizar frente a las críticas y conduce a una menor frecuencia de críticas procedentes de los demás. Establece una distancia psicológica, es una capacidad pasiva y no anima la asertividad con los demás.
- Enfermera: Me ha programado para doblar los turnos de tarde y de mañana dos veces en un período de 2 semanas.
- Directora: Veo que la he programado para doblar el turno el primer viernes y el segundo martes (acuerdo con la verdad).
- Enfermera: Cuando doblo el turno me quedan menos de 7 horas para dormir. Estoy cansada, me resulta difícil funcionar y temo cometer equivocaciones.
- Directora: Comprendo que se canse cuando dobla el turno y que tema cometer errores. Parece lógico que uno cometa más equivocaciones cuando está cansado que cuando está alerta (acuerdo con las probabilidades).
- Enfermera: El nuevo uniforme revela lo gorda que está usted realmente.
- Directora: Peso mucho debido a que como demasiado. Me como todo lo que veo excepto el fregadero de la cocina. Me parece que incluso el gato está preocupado (aseveración negativa).
- Enfermera: Bueno, el nuevo uniforme la hace parecer un globo dirigible.
- Directora: La nueva moda no le va bien a mi figura (aseveración negativa).
- Enfermera: No tiene usted buen aspecto hoy.
- Directora: ¿Se refiere a mí o a lo que llevo puesto
- Enfermera: Es la cara. Parece usted muy cansada.
- Directora: No me siento cansada. ¿Qué tiene mi cara para parecer cansada?
- Enfermera: Sus ojos parecen cansados. Están muy oscuros. Tiene bolsas debajo de ellos.





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