Las hojas de cálculo hacen posible la manipulación de la información en columnas y filas (como en contabilidad), y
permiten escribir, editar, representar gráficamente, almacenar e imprimir los datos.
El
programa de gráficos permite la utilización de ilustraciones,
iconos, siluetas y dibujos lineales para potenciar la comunicación escrita, mientras que el programa de presentación
crea ayudas audiovisuales, como proyecciones y diapositivas, para las presentaciones orales.
El correo electrónico
(e‑mail) permite el envío instantáneo de mensajes para intercambios personales, y puede conectar al personal de
una organización en uno o en muchos lugares. Permite
transmitir información, incluyendo gráficos, sonidos, listados y nuevas noticias a diversos grupos.
- El buzón de voz responde automáticamente al teléfono, repite el mensaje y acepta y almacena mensajes de voz.
- Los teléfonos móviles pueden utilizarse para enviar mensajes de texto.
- La videoconferencia se puede emplear para interacción en vivo en un lugar y momento dado. Existe un coste de equipo inicial y es necesario entrenar al personal, pero la videoconferencia puede disminuir los gastos y el tiempo de viaje.
Las páginas web son cada vez más habituales, y están siendo empleadas por las organizaciones para
comunicar no sólo al personal, los pacientes y las familias,
sino también a los proveedores sanitarios y al público en
general (Finkelman, 2006).
El uso de un lenguaje estandarizado de enfermería adquiere una importancia especial para la utilización de los registros electrónicos de atención sanitaria, con
el fin de disminuir la diferencia de terminología y aumentar la comprensión de la entrada de datos (Lunney, 2006).
Las entradas de órdenes computarizadas pueden reducir los
errores de medicación (Jones y Moss, 2006). Las enfermeras participantes comunicaron que las hojas de asignación
en línea «ahorran tiempo y energía, favorecen el trabajo en
equipo dentro del hospital y reducen la posibilidad de
errores».
La teleasistencia puede ser particularmente útil en la
atención domiciliaria y el cuidado paliativo, ya que permite la comunicación entre los pacientes y el personal
sanitario separados por distancias geográficas.
Es importante la ética sobre cómo usar, pero no abusar,
de las posibilidades de las tecnologías mencionadas, en relación con la privacidad, la confidencialidad, el consentimiento informado y la equidad del acceso (Demiris, Oliver
y Courtney, 2006).
Los proveedores de atención sanitaria tienen una
obligación profesional, legal y ética de proteger la información del paciente. Los aspectos confidenciales de los
pacientes sólo se podrán divulgar a organizaciones o
individuos autorizados que necesiten conocerlos.







No hay comentarios:
Publicar un comentario